Pérfida con la inteligencia

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Pérfida con la inteligencia

Por: Mg (RA) Ricardo Rubianogroot Román

Foto portada: Ejército Nacional

La inteligencia en el país está al vaivén de los acontecimientos, tiene o no dueño de acuerdo a las conveniencias, los dolientes surgen por los beneficios y réditos que pueda entregar, la acogen o la desechan por las circunstancias vividas, la exaltan o la dejan de lado de acuerdo al provecho de quien tiene injerencia en su dirección.

Es importante entender que la Inteligencia Militar ha sido desde sus inicios, una especialidad fundamental para la supervivencia del Estado y de sus instituciones democráticas. Un Estado sin inteligencia está al garete de la problemática interna y externa y pone en riesgo su integridad como Nación.

No existe en el mundo un Estado respetable que no involucre dentro de su conformación como Nación a la inteligencia estratégica, táctica y la operacional.

La misión de la inteligencia fundamentalmente es la búsqueda, el proceso, el análisis y la difusión de inteligencia de alta calidad para el desarrollo de operaciones militares y la toma de decisiones en niveles tácticos, operacionales y estratégicos. En resumen, es ver lo que no se ve en la superficie, es escuchar lo que no se puede escuchar, la inteligencia militar son los ojos y los oídos de las Fuerzas Militares y del alto gobierno en todo el territorio nacional y de su entorno.

La inteligencia estratégica se produce lentamente, por medio del estudio y compilación de un gran volumen de información de todo tipo recopilada en personas, grupos o entidades en general que conforman una sociedad, tanto interna como externa al país.

El sistema de inteligencia requiere en los esfuerzos de búsqueda de información, tanto de medios que pueden catalogarse como “clandestinos” que en algunos casos pueden incluso afectar la privacidad, como también de algunos medios considerados de alcance público, unos y otros ayudan al recaudo y conformación de la información, parte de esa averiguación recopilada se puede hacer a personajes denominados “públicos” de diferentes niveles y relacionamientos en la sociedad de un Estado, los que ameritan por su posición o actividad, ser considerados y analizar en su quehacer diario, no necesariamente por considerar que generen un riesgo o peligro. Es precisamente el proceso de análisis de esa información recopilada, que como ya se dijo es de gran volumen, la que desecha o excluye de ese proceso investigativo a la persona o entidad estudiada, esa primera fase en el proceso es considera la conformación de “carpetas”, o si por el contrario es calificada que si afecta los intereses de un Estado o Institución, pasa a un plano de “seguimiento” más técnico y detallado. En el ámbito jurídico se podría contrastar con las investigaciones preliminares y las investigaciones definitivas.

En la significación militar, la inteligencia es el conocimiento relativo a las capacidades y vulnerabilidades de una persona, o un grupo humano, lo que amerita o no conocer esos factores ampliamente, por ende ejercer su seguimiento por ser un conflicto potencial o posible para el Estado o una Institución en particular; uno de sus principios, su carácter secreto y de reserva absoluta, tanto para ser obtenida la información (carpetas) por métodos anónimos o públicos, como su diseminación a los escalones respectivos como materia prima para ser transformada en inteligencia (seguimiento).

Para un conocimiento más preciso de los alcances de la inteligencia y ante la avalancha de conceptos generados por publicaciones nacionales conocidas, se exponen dos de sus variadas acepciones: la inteligencia sociológica es el análisis de los factores de la población, su demografía, y aspectos psicológicos de las personas, en grupo o individualmente, cantidades, tipos de población, actividades, relaciones entre grupos, carácter, índice de costos de la canasta básica, índice de ingresos, fuentes de trabajo, tasa de desempleo, niveles de educación, condición del núcleo familiar, hábitos, actitudes, prejuicios, problemas sociales, opinión pública, participación de los medios de comunicación, servicios públicos a que tienen acceso. Por su parte, la inteligencia política, en el sentido militar, se refiere a organización de los gobiernos, partidos políticos, políticas nacionales, relaciones exteriores para las posibles amenazas emergentes, sus líderes, organización, alianzas con otros grupos, grado de aceptación de la población cercana, familiares etc.

Estas acepciones citadas indican que el alcance de la inteligencia para la supervivencia del Estado puede y debe estudiar todo el entorno global para analizar lo que de una u otra manera pueda comprometer la estabilidad de la Nación.

La inteligencia en Colombia ha tenido periodos en que destacan a la misma en forma positiva, en operaciones como “Jaque” donde se liberó a Ingrid Betancourt e integrantes de las FF.MM., digna de análisis a nivel mundial y ante resultados tan concluyentes ameritó la presencia y adjudicación de su autoría y autorización de varios dirigentes políticos y militares del momento, en otros como la del “Hacker” en que se cuestionaron la elecciones presidenciales del año 2014, fueron un sin número de situaciones y que nadie para esa ocasión quería involucrarse ante las consecuencias tan lamentables, simplemente no aparecieron dirigentes de ninguna índole. Sola quedo una agencia afrontando la avalancha negativa.

Que no sea este momento del acontecer nacional ante el desconocimiento de la función de la inteligencia y el aprovechamiento de algunos medios noticiosos y de una difusión equivoca, acompañada de oportunistas que quieren dimensionar una publicación inexacta, para vilipendiar y deshonrar uno de los valores imprescindibles del país, dejando de lado una vez más esa importante rama del poder nacional, su inteligencia.

¿Acaso dónde están las interceptaciones de las que se habla o que es lo ilegal que se acometió?
Es en cambio momento de actuar con sensatez, antes de demeritar una rama tan importante de la Nación. La observación de posibles errores cometidos y su verificación deben haber sido estas posibles fallas fundamentales para determinar si ameritaba o no terminar con la carrera de servidores públicos, en este caso integrantes del Ejército Nacional, se espera que fueran sometidos a un análisis e investigación juiciosa y detallada.

Importante también evaluar y descubrir cuál es el origen de la información consignada en ese medio de difusión en el pasado y en este reciente caso y, tomar las medidas correctivas. Tarea esta que atañe y está en cabeza del Ministerio de la Defensa.

El país entero debe entender y reconocer la importancia de la inteligencia del Estado, además, suceda lo que suceda con este episodio novelesco, lo único cierto es que la inteligencia perdurará mientras perdure el Estado mismo.

*LAS OPINIONES AQUÍ PUBLICADAS SON RESPONSABILIDAD DEL AUTOR Y NO REFLEJAN NECESARIAMENTE EL PENSAMIENTO DEL CGA

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