Tiempo de investigación y aportes de la comunidad académica.

publicado en: CENTRO DE PENSAMIENTO | 0

Tiempo de investigación y aportes de la comunidad académica.

Por: Mayor General (RA) Ricardo Rubianogroot Román

Imagen portada: AFP

 

El mundo fue sorprendido por un hecho que difícilmente podría prever el común de la población global, es factible que la comunidad científica podría tener indicios de este hecho biológico que se avecinaba.

 

Países señalados desarrollados o del primer mundo, otros en proceso de desarrollo y los llamados subdesarrollados o tercermundistas, por igual, fueron atrapados en una disyuntiva que cada uno de ellos procura con su concepción, recursos y situación interna resolver, o al menos mitigar.

 

Los dirigentes de cada país han desarrollado en forma diferente acciones, cada uno de ellos procura con su criterio atenuar esta dificultad que difícilmente se la puede dimensionar con exactitud, las consecuencias serán infinitas y los afectados serán incontables.

 

A finales del año 2019 e inicio del 2020, se conoció sobre el brote de un virus nuevo dentro de la ya conocida familia de los llamados “Coronavirus” en la ya tristemente famosa ciudad China llamada Wuhan. Los epidemiólogos dicen que este virus agresivo y de alta propagación, ataca principalmente las vías respiratorias de las personas que lo contraen, esa característica no era una peculiaridad en los virus de esa familia, fue una innovación o mutación dentro de su especie.

 

Su origen es todo un dilema, aparte de la conocida versión de los murciélagos que infectaron las serpientes y la ingestión de algunos chinos de esas especies que lo tiene dentro de su peculiar gastronomía y su posterior contaminación persona a persona.  Hay voces de analistas de uno y otro lado de tendencias opuestas y con intereses diferentes, donde responsabilizan mayoritariamente a las grandes potencias de su creación y exposición, un grupo considera que  los chinos fueron sus artífices, otras que  los EE.UU son los responsables y que sus laboratorios y científicos la erigieron, los rusos opinan a su conveniencia, la Comunidad Económica Europea igualmente sufre las consecuencias como el resto del mundo y se dedica a trabajar por sus naciones, antes que opinar.

 

Se esgrimen comentarios sobre el propósito de lanzar este virus a la humanidad, comentarios que van desde el enfoque de erradicar población no productiva, los mayores, invocando superpoblación y alivio de pensiones, otros que consideran que lo que se busca por sus gestores, es el posicionamiento geopolítico, la supremacía económica, el poder, mientras que otros afirman que su verdadero propósito es establecer un “nuevo orden mundial”.

 

Los comentarios dan para todo, desde lo objetivo, en que se aduce que se presentó el virus sin ser su presencia deliberada, hasta planteamientos difíciles de creer y en otros casos de entender. Muchas veces lo que algunos concebimos como increíble para otros es completamente factible. El idealismo muchas veces nos hace concluir erradamente.

 

Mientras todo eso sucede, la naturaleza parece agradecida, la contaminación ambiental disminuye, el aire es más puro, los ríos corren más limpios, la impureza de sus aguas se reduce cada día, por ende los residuos contaminantes que se arrojan al mar son menores, los campos lucen más verdes y productivos, los animales parecerían más a sus anchas, delfines, aves y toda clase de mamíferos y especies en general parecerían más libres exponiéndose sin sobresaltos, no hay quien los aceche y los inquiete, el agujero de ozono se ha reducido a un tercio, la temperatura global bajó 1.2 grados, la contaminación de dióxido de carbono descendió a niveles de cuatro décadas atrás,[1]en Bogotá las estaciones que miden la contaminación del aire por primera vez arrojan resultados favorables, hay un mejor aire para sus residentes.

 

Lo esbozado es lo que se está viviendo y lo que está siendo protagonista actualmente en nuestro cotidiano vivir, pero una realidad palpable e innegable también, es que el virus está a la acechanza, todos aquellos que se descuiden y no sigan las pautas de la Organización Mundial de la Salud, OMS, y organizaciones locales sanitarias, podrán ser sus víctimas; cada día lo tenemos  más cerca, muchos afirman sobre los casos positivos arrojados en personas conocidas, compañeros, amigos y hasta familiares, es una realidad que entristece, es parte de nuestros últimos días trascurridos, las estadísticas están en ascenso a diario, esto nos deben alertar, mas no asustar, por el contrario nos debe estimulan a actuar.

 

El impacto del virus COVI-19  se está sintiendo ya en todos los ámbitos del país, la seguridad, disminución de ingresos, escasez en algunos elementos de uso común, disminución de fuentes de empleo, impactos y calificaciones económicas internacionales en riesgo, reducción de recursos y terminación de empresas especialmente las menos estructuradas, afectaciones a la educación preescolar, escolar y universitaria, estas, algunas de las muchas afectaciones que ya se viven y las que se avecinan.

 

Es esperanzador y alentador, ver personas y empresas que se han manifestado y están dando su ayuda y aporte, se exalta la entrega de dineros para apoyo en la producción de respiradores artificiales en apoyo al ingenio y emprendimiento de algunas Universidades, obsequio de alcohol de algunos ingenios azucareros y su procesamiento por parte de algunas licoreras, personas naturales y jurídicas se unen a la causa, con donaciones en dinero, especies, mercados; hasta las reclusas de cárceles de Cartagena se sentaron frente a sus máquinas de coser para confeccionar tapabocas y donar los mismos.

 

Es el momento de la unión, participación y  contribución.

 

Los planteamientos y posiciones de  esa valiosísima comunidad académica y de los investigadores a nivel Nacional, debe ser la de entregar al país ideas y planteamientos factibles, que permitan mejores caminos a nuestra Nación.

 

¿Qué hacer para lograr que nuestro país se afecte lo menos posible?

 

El gobierno Nacional en cabeza de nuestro Presidente con esfuerzos diarios y con un equipo asesor, ha tomado medidas en un lapso relativamente corto, medidas en varias áreas que sin duda aportan a la situación que estamos viviendo los colombianos, pero de la misma forma no son la totalidad de las que se requieren, ayudemos a nuestro gobierno a completar y generar las acciones e iniciativas que se necesitan para mitigar este duro momento.

 

Es bueno entender y razonar que por primera vez este Gobierno y cualquier otro en el pasado, está enfrentando una coyuntura de estas dimensiones y envergadura, que afecta la parte física de las personas, su entorno social y la economía nacional, aparte de ello, sin ningún tipo de anuncio o preparación previa, simplemente este fenómeno bacteriológico apareció amenazante y desafiante.

 

De lo que hagamos ahora y de la situación en la que quede el país posterior a este impase, depende la vida futura de todos y de cada uno de los colombianos sin excepción, no es momento de acompañar o permitir la crítica, es tiempo de aportar ideas, entregar iniciativas, entre todos buscar soluciones y que mejor qué una comunidad al tanto de los recursos tanto humanos como físicos, nacionales e internacionales que están disponibles, como es la comunidad académica, la que puede y debe coadyuvar a solucionar esta dificultad y coyuntura.

 

[1]NASA. Instituto de estudios del espacio.

 

*LAS OPINIONES AQUÍ PUBLICADAS SON RESPONSABILIDAD DEL AUTOR Y NO REFLEJAN NECESARIAMENTE EL PENSAMIENTO DEL CGA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *